Al llegar por estos lares el caminante nota el vuelco que ha dado el paisaje geográfico y humano. De pronto aparece la Galicia rural y misteriosa en las docenas de aldeas de casas de piedra, sin servicios, con poca gente y muchos animales. Entre medio están los bosques de robles, "carvallos", como los llaman aquí.
Hoy, cuando ha amanecido un nuevo día, podemos compartir con todos vosotros los momentos de preocupación que pasamos en la habitación de O Cebreiro. Hubo calor, tembleques, dolores de estómago, idas y venidas al lavabo, luego frío ¿Insolación en la subida tan dura? ¿gastroenteritis de las aguas? ¿demasiada comida el día del Parador? ¿cansancio? ... Un poleo, un plato de arroz hervido y cama.
A las seis de la mañana ya estaba caminando.
Mi preocupación me llevó a Triacastela a esperarle con una manzana , una zanahoria y agua con sales.
Triacastela es el pueblo del padre de Enrique, un amigo nuestro. En mi tiempo de espera pude caminar, preguntar, ver la iglesia de Santiago.
Me contaron que este pueblo, Triacastela (la ciudad de los tres castillos, de los que no queda ni rastro) tiene cantera de caliza para fabricar cemento y que antaño los peregrinos solían llevar desde allí una piedra de cal para contribuir a la construción de la catedral de Santiago.
Estaba yo leyendo cuando vi llegar a mi caballero andante.
Quiso continuar hasta Sarria y podéis calculad los pasos que dio en 38 km.
Por teléfono me dijo que le esperara en Calvor pensando que era una aldea. Busqué en todos los mapas y el GPS no localizaba el sitio. Nos perdimos mi furgoneta y yo por estos caminos estrechos donde no encontraba la salida. Un lugareño me indicó y la fuerza del Camino me llevó a Calvor que era el nombre de un albergue a 8 km de Sarria.
Pasaban y pasaban peregrinos, pero él no llegaba.
No lo vi hasta el camping de la entrada a Sarria.
Llegó a las cuatro, en ayunas, un poco débil, cansado, muy cansado.
A las seis de la tarde un amigo, que hacía 30 años que no veíamos, vino a buscarnos. Joseph ya estaba en marcha dispuesto a recorrer Sarria con su cámara fotográfica
Era la ilusión del encuentro.
Joel ha sido el mejor guía que podíamos tener. Recorrimos el casco antiguo que está situado en un lugar elevado al que se accede por unas escalinatas.
Circulamos por la Rua Maior que siempre es un hervidero de peregrinos. No en vano esta villa tiene el mayor número de albergues del Camino Francés y es el lugar escogido por muchos para iniciar la peregrinación ya que se encuentra en el lugar ideal para conseguir la Compostelana.
Vimos la Iglesia de Santa Mariña y la de O Salvador desde donde mandamos una foto para que veáis lo contentos que estamos.
Joel nos había reservado cena en el Alfonso IX y también el regalo de unas horas felices llenas de recuerdos con anécdotas de nuestros años de maestros que pasamos juntos en el País Vasco.
Nos despedimos muy tarde, porque el Camino espera.
Hoy nos hemos despedido en la salida, por el barrio de San Lorenzo.
Esta gallina es para Clara
Y este gallo es para Mario
Nos alegra que Joseph se haya recuperado, pero es que está haciendo unas etapas maratonianas... nosotros no podríamos seguir a su ritmo.
ResponderEliminarBien, a partir de aquí ya conocemos en primera persona el Camino hasta Santiago y más allá: Fisterra y Muxía.
Mañana os espera una etapa preciosa. ¡Ánimo!
Más bonito es aún si además os váis reencontrando con viejos amigos por el camino...
ResponderEliminarMucho ánimo desde La Garriga para la recta final.
Hoy hablaba con Javi de lo orgullosos que estamos de vosotros, por todo lo que hacéis. Sabéis que aunque él ahora no pueda leer y escribir aquí tanto como quisiera, yo le voy explicando lo que leo y él me va contando que habláis por teléfono y que estáis bien y contentos. ¡Os echamos de menos! :)
Cada día nos levantamos a las 5.30 y estamos un poco perezosos, pero esta mañana cuando lo he despedido me ha dicho:"Cuando me pongo las zapatillas de caminar, las piernas se me van solas".
ResponderEliminarA estas alturas de Camino, la distancia a Santiago se mide con dos expresiones: con todo el efecto multiplicador sobre la resistencia y la fe del caminante que este hecho conlleva.
Gracias por estar aquí cerquita nuestro.
He estat molt engoixada per la sollellada i la gastro del Joseph però veig que és més fort que un roure. i aquests amics que veieu? i encara no s'han acabat ,us esperen encara més emocions de totes menes!!!Tinc ganes de veure-us Montse
ResponderEliminarMontse, gràcies per la teva generositat en tots els aspectes, sempre et tinc a prop meu.Ara acaba d'arribar a Palas do Rei i diu que continua perquè així l'última etapa serà més curta i podrem arribar a Santiago abans.Ja està bé perquè vol menjar el famós pulpo galego.
ResponderEliminarPrepara't que ja tens el Camino molt a prop. Una abraçada.
la foto de la ventana abierta al amanecer está llena de esperanza ¡me encanta!
ResponderEliminarCuando llegué de mis vacaciones descubrí con alegría que vuestro Camino continuaba, y no puedo dejar de pensar que se va acercando al final y, ¿sabes qué? me entristece! me entristece como cuando me quedan 4 páginas para terminar un buen libro, y quiero más, y más....